tucasa.com - miércoles, 08 de septiembre de 2010

La actualidad inmobiliaria de cada semana
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(Anónimo)
    Reportajes
María Antonia Trujillo, un desempeño reformista y polémico
  TucasaPress
  12/07/2007

Un repaso a la gestión de la ex ministra

La recomposición del equipo de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado compuesta y sin cargo a María Antonia Trujillo, la política encargada de poner en marcha el Ministerio de la Vivienda, una novedad de esta legislatura. Situada en la parte más baja de los índices de popularidad del Ejecutivo socialista, Trujillo se marcha habiendo encauzado el Código Técnico de Edificación y recién aprobada la flamante Ley de Suelo. Pero todo apunta a que será más recordada por los ‘mini pisos’ o las ‘Keli Finder’.

María Antonia Trujillo ha acumulado tres años y dos meses de gestión al frente del Ministerio de Vivienda, departamento creado en esta legislatura para abordar directamente una cuestión de creciente importancia a nivel social y económico. La ya ex ministra ha figurado repetidamente en la parte más baja del escalafón de popularidad del equipo de José Luís Rodríguez Zapatero y esta circunstancia, afirman los analistas, la colocó como objetivo evidente en la última recomposición gubernamental de la legislatura. Si en la superficie la huella que deja Trujillo pasa por el ruido y la controversia que causó su proyecto de los ‘mini pisos’, un análisis más profundo revela la acometida de actuaciones de enjundia con el objetivo de equilibrar el mercado y frenar la curva especulativa que tanto ha inflado los precios en los últimos años. Un balance fiable de estas políticas sólo podrá hacerse con el transcurrir del tiempo y en caso de que el departamento que ahora dirige Carme Chacón pueda darles la continuidad que requieren. Las próximas elecciones generales se presentan como un factor decisivo en este sentido.

Las expectativas generadas ante la creación del Ministerio de la Vivienda han jugado en contra de María Antonia Trujillo, a cuyo departamento se le exigieron pronto soluciones rápidas y a corto plazo para situaciones que requieren cambios de tendencia en variables que, en muchos casos, escaparan al control de la Administración. La nueva titular de esta cartera caliente se ha apresurado a tender puentes hacia los sectores de uno y otro lado –constructores y asociaciones de jóvenes en busca de vivienda- a fin de solventar los problemas de comunicación que emergieron en los últimos tres años. La idea de seguir actuando desde una perspectiva más basada en el consenso y con la participación y sugerencias de actores del mercado se presenta como un solución más seductora de las recetas empleadas por Trujillo, cuyas buenas intenciones en proyectos como el marketing de las Heli Zinder se revelaron contraproducentes.

En cualquier caso, las reformas ya están aquí. El Código Técnico de Edificación ha sentado una serie de criterios de construcción destinados a mejorar la calidad de cara al habitante de la vivienda y el entorno que le rodea. Ello ha conllevado un ligero aumento de los presupuestos de obra que fue criticado en su día por empresarios constructores.

El fomento del alquiler, a través de la Sociedad Pública creada con este propósito y la inyección dotada a la construcción de Vivienda Protegida asoman como otras dos innovaciones estructurales de largo alcance, enjuiciables también en plazos más extensos.

Y la Ley de Suelo, recién aprobada, también provoca análisis encontrados: desde el de los promotores que se quejan de que no servirá para cumplir su objetivo de frenar la especulación al de las instancias oficiales que elogian su potencial en ordenación y equilibrio del mercado.

Las claves siguen ahí, pendientes de una evaluación más concreta en base a los resultados y la evolución del mercado a corto y medio plazo. La figura de Trujillo no está ya para exigir cuentas, pero seguro que será reivindicable en caso de que alguno de sus proyectos propicie resultados tangibles.